La manta de fibra cerámica es un insumo industrial refractario de alto desempeño, destacando por su bajo peso, gran flexibilidad, excelente capacidad de aislamiento térmico y alta resistencia a temperaturas extremas. Fabricada mediante un proceso de punzonado con aguja, las fibras cerámicas se laminan en capas y se entrelazan firmemente, logrando una estructura homogénea y estable que mantiene su forma de manta sin necesidad de aglutinantes.